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Inseminación artificial (IA)

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Seguro que cuando decidiste quedarte embarazada pensaste que sería un camino de rosas, algo natural y relativamente fácil. Y ahora, tiempo después, te ves un poco abrumada entre tests de ovulación y pruebas de embarazo negativas. ¿Sabías que la inseminación artificial es una opción para las parejas que tienen dificultades para concebir? Entendemos que de primeras resulte un poco intimidante, pero si llevas un tiempo intentando quedarte embarazada sin éxito, este tratamiento podría ayudarte.

Cada vez son más las parejas que recurren a los tratamientos de reproducción asistida. Sí, no estás sola, los tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación artificial (IA), han aumentado un 28 % en los últimos 5 años.

¿Qué es la inseminación artificial?

La inseminación artificial (IA), es un tratamiento de reproducción asistida. Empleado en casos de infertilidad masculina o femenina, endometriosis, problemas de ovulación, entre parejas del mismo sexo, o por mujeres sin pareja que deciden ser madres.

Es un tratamiento sencillo, consiste en introducir una muestra de semen, ya sea de la pareja o de donante, en el útero de la mujer. Y se realiza en una clínica de fertilidad bajo supervisión médica.

Tipos de inseminación artificial:

Existen diferentes tipos de inseminación artificial:

  • Inseminación intracervical (ICI) en la cual se introduce el semen en el cuello uterino.
  • Inseminación intrauterina (IIU) en la cual se introduce el semen directamente en el útero de la mujer.

¿En qué consiste la IA?

Para llevar a cabo la inseminación artificial, se siguen una serie de pasos:

  1. La estimulación ovárica Se administra medicación hormonal mediante inyecciones subcutáneas a la paciente. Para permitir el desarrollo folicular y la ovulación de uno o dos óvulos maduros.
  2. Se procede a hacer el seguimiento de la estimulación mediante ecografías (3 o 4) y análisis de sangre. Una vez los folículos han alcanzado el número y tamaño adecuados, se debe administrar una dosis de la hormona hCG para inducir la ovulación y 36 horas después, se programa la inseminación artificial.
  3. El día de la inseminación se prepara la muestra de esperma para optimizar su calidad y así aumentar las probabilidades de fecundación. En laboratorio, se seleccionan los espermatozoides con mejor movilidad, descartando los inmóviles o que se desplacen lentamente.
  4. Llegado el momento, la inseminación artificial se realiza en consulta, sin sedación y sin necesidad de pasar por quirófano. Se introduce la muestra de semen mediante una cánula hasta el interior del útero.


Tras este proceso, después de descansar unos minutos, el especialista te indicará cuándo podrás hacer el test de embarazo, esto suele ser 14-15 días después de la inseminación (
Betaespera).

¿Qué es la Betaespera?

Es el período de tiempo que transcurre entre la inseminación artificial o la transferencia de embrión al útero y la prueba de embarazo. Suele oscilar entre 9 y 15 días dependiendo de cada caso. El especialista te indicará cuando termina y puedes proceder a hacer el test de embarazo.

¿Qué tipos de medicamentos se emplean en la inseminación artificial?

Los fármacos más usados en los tratamientos de fertilidad son:

  • Gonadotropinas: son los fármacos que se emplean en un tratamiento de fertilidad. Sirven para estimular los ovarios y así poder recoger posteriormente los óvulos que se hayan desarrollado en ellos. Las marcas más conocidas son: Menopur® 75 y 1200, Gonal®, Puregón®, Fostipur®, HMG-Lepori®, Ovitrelle®.
  • Anticonceptivos orales: se utilizan antes de un ciclo de FIV para controlar el ciclo y asegurar una mejor respuesta a la medicación.
  • Citrato de Clomifeno (Omifin®): es un inductor de la ovulación. Se usa solo o en combinación de otros fármacos.
  • Agonistas de la GnRH: Hay varios tipos, y se pueden administrar en diferentes momentos del ciclo de FIV según el efecto que se desee. En general sirven para controlar mejor la estimulación ovárica y que haya una mejor respuesta a las gonadotropinas.
  • Antagonistas: ayudan a evitar una ovulación temprana y que no podamos finalizar con éxito el tratamiento.
  • Progesterona: Habitualmente vía vaginal en forma de óvulos. Proporciona un soporte hormonal a la fase lútea del ciclo (tras la ovulación) cuando esta es insuficiente o el tratamiento realizado así lo requiere.
  • Estrógenos: En los tratamientos de donación de óvulos, transferencia de embriones vitrificados, etc. se utilizan estos fármacos para preparar el endometrio y hacerlo más receptivo al embrión.

La inseminación artificial en la seguridad social

La seguridad social ofrece este tipo de tratamientos, bajo una serie de requisitos, pero las listas de espera a veces hacen que las parejas opten por tratamientos en clínicas privadas.

Cualquier pareja con problemas de esterilidad tiene derecho a 4 ciclos de inseminación artificial y 3 ciclos de fecundación in vitro. Ahora bien, para poder hacer una IA, la mujer debe tener menos de 38 años (esto depende de cada comunidad autónoma, algunas son más flexibles con la edad de la mujer que otras). 

Requisitos para poder acceder a un tratamiento de fertilidad por la SS:

  • Edad: el límite de edad antes de iniciar el tratamiento está en 40 años en mujeres y en 55 en hombres. Pero cada Comunidad Autónoma interpreta esto a su manera, dependiendo de la edad a la que la mujer se pone en lista de espera y algunas no ofreciendo el tratamiento a mayores de 38 años.
  • Estado de salud: Aparte de la reserva ovárica y la calidad del semen, en el estudio previo se analizan otros aspectos de tu salud como la calidad de las trompas o si el embarazo pudiera ser peligroso para tu salud o la del bebé.
  • No haberse sometido a una esterilización de forma voluntaria.
  • El índice de masa corporal de la mujer debe ser mayor de 19 y menor de 32.
  • No tener hijos previamente.


Estos requisitos son los mismos para IA o fecundación in vitro.

Tasas de éxito de la inseminación artificial

La tasa de éxito de la inseminación artificial es diferente en cada caso. Y depende de factores como: la edad de la mujer, la edad de la pareja o donante, fertilidad, calidad del esperma…

  • En mujeres menores de 35 años hay sobre un 10-20% de probabilidad de embarazo.
  • En mujeres de entre 35 y 40 años sobre un 10% de probabilidad;
  • Para mujeres mayores de 40 años, un 2-5% de probabilidad.

En general, las tasas de éxito de la inseminación artificial son más bajas que las de la fertilización in vitro (FIV). Si tienes más de 35 años, la fertilización in vitro podría ser una mejor opción, consulta con tu especialista cuál es la alternativa que se adapta mejor a tu caso.

Si optas por la inseminación artificial, ten paciencia y no desesperes. Recuerda que es difícil quedarse embarazada en el primer ciclo* y que la mayoría de mujeres tarda una media de 3-4 ciclos en conseguirlo.

*Las tasas de éxito de la inseminación artificial son del 15-20%, pero van aumentando hasta conseguir una tasa acumulada del 45-50% tras el cuarto intento.

Si después de 4 ciclos no has logrado quedarte embarazada, consulta con tu médico cuáles son los siguientes pasos a seguir. Y si tienes dudas, visita nuestro artículo diferencias entre IA y FIV

Y si vives en Madrid no olvides visitar nuestro artículo sobre las mejores clínicas de fertilidad de Madrid.

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