30 Semanas de Embarazo

Tabla de contenidos

A las 30 semanas de embarazo, tu bebé está engordando rápidamente, lo que significa que tu barriga se está hinchando aún más.

Gran parte de ese crecimiento se debe al rápido desarrollo del cerebro del bebé.

Mientras tanto, es posible que vuelvan a aparecer algunos de los primeros síntomas del embarazo a los que creías haber dado el beso de despedida al final del primer trimestre, como la micción frecuente.

Tu bebé en la semana 30

Cerebro de bebé arrugado

La superficie del cerebro de tu bebé empieza a arrugarse -las arrugas se llaman circunvoluciones- para poder albergar más células cerebrales.

¡Agárrate fuerte!

Las manos de tu bebé ya están completamente formadas y le crecen las uñas. En las ecografías, puedes captar al bebé agarrando un pie.

¡Haz el recuento de patadas!

La habitación de tu bebé en crecimiento se van estrechando, pero seguirás sintiendo el movimiento cada día. Así que no te olvides de contar las patadas.

¿Cuántos meses son 30 Semanas de Embarazo?​

Si estás embarazada de 30 semanas, estás en el mes 7 de tu embarazo. Solo faltan 2 meses.

¿Todavía tienes dudas? ¡Consulta nuestra calculadora de embarazo y parto!

¿Qué tamaño tiene mi bebé a las 30 semanas?

El aumento del tamaño de tu barriga es una pista definitiva de que tu bebé está creciendo cada día -ahora pesa alrededor de un kilo-.

Durante las próximas siete semanas aumentará de peso a razón de medio kilo por semana.

El cerebro del bebé está creciendo

¿También está creciendo a un ritmo rápido estos días? El cerebro del bebé. Hasta ahora, su superficie era lisa, pero ahora el cerebro del feto está adquiriendo esos característicos surcos y hendiduras.

La razón de este aspecto diferente: Esas arrugas permiten que aumente la cantidad de tejido cerebral, un cambio necesario mientras tu bebé se prepara para desarrollar su inteligencia callejera para la vida fuera del útero.

El lanugo está desapareciendo

Ahora que el cerebro del bebé y las nuevas células grasas regulan la temperatura corporal, el lanugo -ese pelo suave y blando que cubre el cuerpo de tu pequeño- empieza a desaparecer.

Ya no es necesario ese pelaje. Pero puede que veas algunos restos de pelo en la espalda y los hombros de tu recién nacido cuando nazca.

La médula ósea está produciendo glóbulos rojos

Otro gran cambio a las 30 semanas de embarazo: La médula ósea de tu bebé ha asumido por completo la producción de glóbulos rojos; antes, los grupos de tejidos y luego el bazo se encargaban de producirlos. Este es un paso importante para tu bebé, porque significa que podrá desarrollarse mejor por sí mismo cuando nazca.

Tu cuerpo en la semana 30 de embarazo

¡Ya han vuelto!

Estás embarazada de 30 semanas, ¡solo faltan 10 más!

Muchos de los primeros síntomas del embarazo que creías haber dejado atrás pueden volver a perseguirte, al menos en cierta medida, como la necesidad de orinar todo el tiempo porque la cabeza de tu bebé te presiona la vejiga, los pechos sensibles que se preparan para la producción de leche, la fatiga y la acidez del embarazo.

O puede que seas una de las afortunadas que todavía se siente muy bien; solo recuerda que todo es normal y que cada persona es diferente.

Acidez de estómago

Puede que estos días te sientas como si tuvieras un lanzallamas en el pecho. La indigestión es una de las dolencias más comunes (y molestas) del embarazo.

He aquí el motivo: Las mismas hormonas del embarazo que hacen que los músculos pélvicos de tu cuerpo se relajen para que puedas dar a luz a tu bebé también relajan el anillo muscular que separa el esófago del estómago.

El resultado: Los alimentos y los jugos digestivos pueden dirigirse río arriba desde tu vientre hacia el pecho y la garganta; de ahí el infierno. La expansión del útero, que ahora ejerce presión sobre el estómago, no hace más que avivar el fuego.

¿Cómo se puede aliviar? Entre otras cosas, evita los alimentos que puedan provocar molestias digestivas -como los platos picantes, grasos o fritos, el chocolate y la salsa de tomate-, haz comidas más pequeñas y no te acuestes mientras picas o justo después de comer.

Y, por supuesto, ten a mano una provisión de antiácidos.

Afortunadamente, una vez que nazca tu bebé, el ardor de estómago será cosa del pasado, al menos hasta que intentes engullir la cena durante un maratón de cólicos.

Síntomas del embarazo Semana 30

Cambios en los movimientos del feto

Ahora sentirás que tu bebé se mueve todos los días, a veces con un golpe o una patada -¡tu pequeño boxeador se está haciendo más fuerte! – otras veces con un contoneo o un estiramiento.

También puedes esperar más actividad después de comer y (lamentablemente) cuando estés acostada. Sin embargo, la habitación del bebé es cada vez más estrecha, por lo que es posible que sientas menos patadas fuertes en esta etapa.

Consulta siempre con tu médico cualquier cambio en los movimientos fetales para estar segura.

Hinchazón y gases

A medida que el útero se expande, ejerce presión sobre el recto, lo que puede debilitar el control muscular y provocar la expulsión incontrolada de gases.

Bebe mucha agua para evitar el estreñimiento, que agrava la situación.

Pies y tobillos hinchados

Alrededor del 75 por ciento de las mujeres embarazadas sufren de tobillos y pies hinchados. Además de llevar un calzado cómodo, puedes aliviar tus pies hinchados tomando descansos y poniendo los pies en alto. Te lo mereces.

Estreñimiento

Aunque hayas conseguido vencer el estreñimiento en las primeras etapas del embarazo, es posible que tengas que volver a tener unos intestinos más lentos, gracias a que el útero se está expandiendo y ejerce presión sobre ellos.

Recuerda que los líquidos y la fibra son tus amigos, así como los probióticos, que puedes encontrar en el yogur.

Estrías

A medida que tu piel se estira para acomodar tu vientre y tu cuerpo en crecimiento, es probable que tú -y hasta un 90 por ciento de las embarazadas- empieces a ver estrías rosas, rojas, amarillas, bronceadas o, a veces, violáceas o marrones.

No existe una cura milagrosa para las estrías, así que no te gastes el dinero en cremas caras que prometen hacerlas desaparecer. Sin embargo, las cremas aliviarán el picor de tu vientre.

Fatiga

Es posible que tu ánimo del segundo trimestre se haya agotado.

Tu bebé en crecimiento está exigiendo más a tu cuerpo, y el insomnio puede dejarte hecha polvo durante el día. Ahora es el momento de pedir ayuda -una habilidad que te será muy útil después del parto-, especialmente cuando hagas algo agotador.

Consejos para la semana 30 del embarazo

Apóyate en las almohadas

¿Sin aliento? Tu bebé en crecimiento te presiona el diafragma. A medida que avanza el embarazo, es posible que empieces a sentirte sin aliento incluso después de realizar un esfuerzo físico mínimo.

No puedes aliviar por completo la falta de aire durante el embarazo, pero ponerte derecha puede dar a tus pulmones un poco de espacio para respirar.

Por la noche, intenta dormir en una posición semisentada sobre el lado izquierdo, con almohadas para apoyarte. (Si necesitas más información sobre almohadas de embarazo, pincha AQUÍ)

Opta por los zapatos planos

Deja de lado los tacones. El cambio en el sentido de la gravedad y el aflojamiento de las articulaciones (gracias a esa hormona tan importante que es la relajación) hacen que te sientas más torpe de lo normal. Evita las caídas usando zapatos planos y cuidando tus pasos.

Pregunta por las episiotomías

Habla con tu médico sobre las episiotomías durante el parto. Este procedimiento consiste en realizar un corte quirúrgico en el perineo, la zona muscular entre la vagina y el ano, justo antes del parto para ampliar la salida del bebé.

En el pasado, las episiotomías eran rutinarias, pero ahora se hacen con mucha menos frecuencia a menos que haya una buena razón. Lo que quieres oír de tu médico: “Sólo las realizo si son absolutamente necesarias”.

Recuerda tus Kegels

Puede que el nombre Kegel suene raro -al menos cuando lo dices en voz alta-, pero estos ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico realmente hacen maravillas.

¿Por qué? Un suelo pélvico más fuerte sostiene mejor el útero, la vejiga y los intestinos, y puede aliviar los síntomas del embarazo y el posparto, como las hemorroides y la incontinencia urinaria. Más buenas noticias: Los ejercicios de Kegel son fáciles de hacer, estés donde estés.

Para probarlos, tensa los músculos que rodean la vagina y las nalgas y mantén la tensión, igual que harías si intentaras detener el flujo de orina, trabajando hasta 10 segundos. A continuación, suelta lentamente y repite. Intenta hacer tres series de 20 al día. Intenta hacerlas también durante las relaciones sexuales.

Combatir la retención de líquidos

He aquí una razón “genial” para beber agua: Aunque la mayoría de la gente asocia mucha agua con la retención de líquidos, lo cierto es lo contrario. Paradójicamente, beber mucho líquido puede mantener bajo control la retención de líquidos y la hinchazón excesiva.

Aunque es de esperar que se produzca un cierto edema durante el embarazo -y representa un aumento normal y necesario de los líquidos corporales-, mantener el flujo de líquidos (así como reducir la ingesta de sal) puede evitar que se acumulen demasiados donde preferirías que no lo hicieran… como en los tobillos.

Las medias de compresión también pueden ayudar a reducir la hinchazón, al igual que los baños de sales Epson y la natación.

Revisa los productos para el cuidado de la piel

Antes de tratar las líneas de expresión de tu rostro, lee la letra pequeña de las etiquetas de los ingredientes de tus productos de cuidado de la piel. Si contienen vitamina A (retinoides) o BHA (ácido beta-hidróxido o ácido salicílico), es posible que tengas que despedirte de ellos durante un tiempo, aunque consulta a tu médico para estar segura.

La mayoría de los médicos dan luz verde a los productos que contienen AHA (alfahidroxiácido), pero pregúntales antes. Y ten en cuenta que los productos con AHA pueden hacer que la piel del embarazo, ya de por sí sensible al sol, sea aún más vulnerable a los efectos dañinos de los rayos solares.

El protector solar con un FPS de 30 o superior es tu amigo, así que úsalo a diario, incluso cuando haya más nubes que sol. No solo protegerás tu piel, sino que alejarás las arrugas con más eficacia que cualquier crema de cualquier precio.

Elige sustitutos seguros del azúcar

Esto es lo que debes saber sobre los sustitutos del azúcar y los edulcorantes artificiales bajos en calorías y sin calorías durante el embarazo:

¿Su mejor opción? Consulta a tu médico antes de utilizar cualquiera de estos sustitutos del azúcar. Y recuerda: En lo que respecta a los edulcorantes artificiales, su consumo con moderación es siempre una buena idea y puede ser mejor que utilices el auténtico (azúcar) en pequeñas cantidades.

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